
En la oscuridad de la noche, invocando a Dyaus compañia, es que voy percibiendo como la huella de Agni ha dominado fértil Suelo, y con sákra espada Kutsa se ha inmolado, en favor de su honrada Sangre. He llegado como Pyrena respirando el cálido hielo de su áurea sien y he traído conmigo, cestas colmadas de eternas estrellas, convertidas en geranios de un tiempo ingrávido, que han sembrado en el cielo incandescente, aquellos coronados estelares.
Y es Kutsa con su estela de Indra arrancado, el que posa exangüe...su espada.
corazón, temple y sangre
a quién gélida mi mano atrapa para sí, el último canto alado
metálico y frío.
Kutsa... ha venido

Disculpa la falta de participación Aryanniz, el valor de lo que escribes, no se desgasta por ello.